La Mona Hilaria nace de un ejercicio de recontextualización: transformar Matchstick Monkey en una herramienta de costura, cambiando por completo su uso sin renunciar a su carácter lúdico y reconocible. A partir de esa premisa, se trabajó el lanzamiento de una nueva marca capaz de conectar funcionalidad y simpatía en un objeto cotidiano.

(referencia inicial)
El proyecto abarca el naming, la identidad gráfica y un plan de lanzamiento a grandes rasgos. El nombre juega con el doble sentido y el humor, una mona que ayuda con hilos, para posicionar el producto como una herramienta accesible, cercana y, objetivamente, bastante mona. La identidad visual refuerza esta idea mediante un tono amable, colores frescos y una gráfica pensada para destacar en un entorno tradicionalmente poco expresivo como el de la costura.
El eje creativo propone hacer de la costura algo fácil y divertido, apoyándose en acciones sencillas de lanzamiento como gráficas para revistas, banners digitales, artículos patrocinados y cuñas de radio.
