Fogg es una propuesta de identidad visual para una aplicación de planificación de viajes. El proyecto construye una marca digital pensada para acompañar al usuario antes y durante el desplazamiento, reuniendo en un mismo entorno la información clave de cada viaje: reservas, rutas, horarios, documentos y lugares de interés.

La identidad de Fogg parte de una contradicción, cuanto más control tienes sobre lo necesario, más libre eres para vivir lo inesperado. La marca no entiende la planificación como una estructura rígida, sino como una forma de despejar ruido, reducir incertidumbre y ganar margen de maniobra. Al ordenar reservas, rutas, horarios y documentos, la plataforma libera al usuario de la preocupación constante por lo práctico y le permite disfrutar tranquilamente del viaje.

El nombre de la marca remite a Phileas Fogg, protagonista de La vuelta al mundo en ochenta días, vinculando el proyecto al imaginario del viaje y la exploración. La propuesta transforma una referencia literaria reconocible en una marca breve, memorable y cercana al lenguaje de las start-ups y las aplicaciones móviles.

El símbolo de Fogg combina la silueta de un globo aerostático con la inicial del proyecto. Esta unión permite mantener la referencia al viaje a través de una forma sintética, reconocible y preparada para funcionar en entornos digitales. La construcción lineal aporta ligereza y claridad, mientras que la presencia de la «F» introduce un rasgo identitario propio que evita que el símbolo dependa únicamente del imaginario genérico del viaje.

El sistema visual se apoya en una paleta cromática de alto contraste y una tipografía optimizada para entornos digitales. El Magenta Libre aporta dinamismo y legibilidad en las llamadas a la acción, mientras que el Índigo Ruta introduce la estructura y estabilidad necesarias para articular los bloques de contenido. Esta dualidad se complementa con +Jakarta Sans, una familia tipográfica de base geométrica, y un desarrollo de degradados y colores secundarios que flexibilizan el lenguaje gráfico de la plataforma sin comprometer la coherencia del sistema.

El diseño de la interfaz traslada los criterios de claridad y orden al producto digital. El layout organiza la información mediante layouts limpios, donde la tipografía establece una jerarquía estricta para facilitar el escaneo rápido de los itinerarios, horarios y alertas. El uso del color se vuelve puramente funcional. El magenta se reserva para delimitar los estados activos o los flujos principales de interacción, mientras que la paleta secundaria ayuda a categorizar de forma silenciosa la documentación del viaje sin saturar el entorno visual.

El proyecto se sintetiza en un sistema visual flexible, pensado para mantener la coherencia de la marca en distintos puntos de contacto: interfaz, comunicación exterior, redes sociales y soportes promocionales. A partir de un símbolo reconocible, una paleta de alto contraste y una estructura gráfica clara, Fogg construye una identidad digital capaz de acompañar al usuario antes y durante el viaje.